Hace ya años que el Inspector Ramos abandonó el sueño de ser un buen policía, ni si quiera sus compañeros se fían de él, toda su vida es un engaño y su familia le desprecia.
Mientras intenta resolver la muerte de un anciano y esclarecer un asesinato múltiple, Antonio Ramos solo tiene una cosa en la cabeza: hacer lo que sea para quedarse con un dinero que ha visto pasar delante de sus narices. Pero la mafia rusa y asuntos internos le pisan, no ya los talones sino los tobillos, y los cadáveres se van acumulando a su paso en una asfixiante y vertiginosa espiral de violencia que solo puede conducirle a un callejón sin salida…
Claudio Cerdán nació (Yecla, 1981). Publicó dos novelas fantásticas (El Dios de los Mutilados y Cicatrices) antes de pasarse al género negro.
Con El país de los ciegos (Ilarión, 2011) obtuvo el Premio Novelpol a la mejor novela negra del año, y quedó finalista del XIII Premio Lengua de Trapo y del Premio Silverio Cañada de la Semana Negra de Gijón. Ambientada en Alicante, la ha presentado por toda la geografía española, incluyendo varias prisiones.
También ha dibujado cómics, escrito y dirigido cortometrajes, y recientemente ha publicado La maison en chocolat, su primera novela para el mercado francés.
Prólogo de Vicente Garrido Genovés, director de la colección OffVersátil Thriller:
En esta novela las palabras son como balazos y los sentimientos rasgan el papel como un sarpullido. La prosa de Claudio Cerdán tiene el escepticismo heredero de Hammett sazonado por la crueldad y en ocasiones por el puro esperpento. Pero por más que la hipérbole se haga presente en el libro todos somos capaces de reconocer el trasfondo social que subyace y que nos salpica continuamente como el ácido: Alicante, lejos de ser un oasis de ocio y esparcimiento, es el escenario donde el río subterráneo del crimen y la corrupción nunca cesa de recorrer sus entrañas.
No caben medias tintas: o te apasionas con la historia y su devenir de personajes dislocados o la rechazas por dura y cortante. Pero nadie puede negar que las páginas que siguen son puro thriller en su esencia; así es cómo el autor ha querido contemplar las pasiones humanas de este policía y sus compañeros de aventuras, seres siempre esclavos de sus obsesiones y de sus frustraciones, muchas veces brutales. En el espejo deformado de la realidad en que se miran y respiran, Cien años de perdón nos impacta como un puñetazo en el estómago porque, al fin y al cabo, no dejamos de reconocernos en ella. Queda avisado el lector.
Cien años de perdónClaudio Cerdán
Ediciones Versátil