La Barcelona negra y barroca del XIX, según Javier Calvo

El anatomista Menelaus Roca es liberado de la siniestra cárcel Reina Amalia de Barcelona por orden de la Corte. Cumplía condena de por vida. Se le requiere para que colabore con el Cuerpo de Vigilancia (CV), la policía secreta de la Restauración borbónica, en la resolución de los crímenes del Asesino de la Esperanza. Estamos en 1877, aunque La corona de flores (Mondadori), la nueva novela de Javier Calvo, arranca en 1868.

“He elegido un periodo tétrico y nefasto de Barcelona. Se ha producido la Restauración borbónica y hay represión militar, cultural y política. Se derriban las murallas y la ciudad antigua pierde su identidad. Un tiempo negro perfecto para narrar el conflicto entre modernidad y razón, y religión, magia y espiritualismo”.

Roca, el Trasgo, criado en un horroroso orfanato, está obsesionado por hallar el eslabón perdido en la cadena de la vida. Según él, un pequeñísimo parásito es el que mantiene vivo al individuo y para encontrarlo crea una máquina monstruosa con la que mata a una mujer. Así va a la cárcel. Colaboró antes y vuelve a hacerlo ahora con el inspector del CV Semproni de Paula, otro personaje extraordinario. Tiene el aspecto de un niño de 11 años, es hiperviolento, fuma caliqueños sin parar y su mujer le engaña. Lo que más le gusta son las cargas policiales a caballo. Lo que De Paula ignora es que el Trasgo quiere resolver también un oscuro misterio de ese pasado.

Sigue leyendo en El País

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s